lunes, 17 de octubre de 2011

¿Que pasaría si un dia despiertas encerrado dentro de un ataud y a 5 metros bajo tierra?



Luego de haber visitado el dia viernes pasado el tour nocturno, que realiza Cristián Niedbalsky, me reinspiré y a la vez recorde que tenía creado un blog dedicado a las historias del Santiago que no todos conocemos. La idea es sumar escritores, y hacer de esto un espacio para contar historia de este santiago suburbano.

Para resucitar este blog, he decidido partír con un tema del cuál ya he escuchado muchas veces pero nunca termina de impactarme, como lo es la CATALEPSIA.

Catalepsia, proviene del griego Katalepsis (sorpresa), Esta dolencia se define científicamente como el estado nervioso patológico en el que se suspenden las sensaciones y se inmoviliza el cuerpo en cualquier postura, por antinatural e incómoda que resulte. En ella, las personas mantienen el cuerpo en la posición en la cual son colocadas. Esta reacción se suele observar en casos severos de esquizofrenia catatónica, pero también puede ser inducida por el estrés o por medicamentos tales como el haloperidol.

Recorriendo la web, me encuentro con tres historias relacionadas a la catalepsia, el mismo mal que en épocas pasadas llevó a que gente viva, que perdió sus signos vitales, fuese sepultada por error, para después despertar al interior de un ataúd.


El más impactante es el de Rosario Zuazagoitía, esposa de Mariano Egaña. Cuando murió, en 1832, su hermana Carmen le ató las manos con un pañuelo, para simular una actitud de oración". Luego Carmen, se casa con el viduo, pero lamentablemente ella enferma y fallece al poco tiempo.
Al fallecer Carmen, fue necesario unir sus restos con los de su hermana, que debió ser reducida para que cupieran ambas en el mausoleo familiar. "Al abrir la urna de Rosario, encontraron sus manos desatadas, su cuerpo en otra posición, sus extremidades fracturadas, incluso se hallaron trozos de uña incrustados en la urna, lo que muestra la desesperacion de la mujer al despertar dentro de la urna.


Otro caso emblemático es el de un sacerdote que despertó después de ser enterrado, dando fuertes golpes al interior de la urna, los que fueron escuchados por un albañil que hacía reparaciones cerca del féretro. "Lo rescataron y volvió a hacer misa, con mucha más fe que antes, hasta que llegó el día en que falleció definitivamente... o no hubo otro albañil que lo salvara"

A este se suma el de un joven indigente que fue rescatado de una fosa común para perecer definitivamente a los pocos minutos.

"La gente, cuando hace comentarios al respecto, demuestra que le tiene terror a verse encerrado en una urna, como si tuvieran la pesadilla de ser sepultados vivos", Cristian, guia del Tour Nocturno del Cementerio General.

Bueno, si tienes algún aporte que darnos, o quieres contarnos tu historia dejanos tus datos...

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